En la parte central de toda cuerda en servicio se fijarán dos señales, distantes dos metros entre sí, al objeto de determinar los alargamientos de la misma.
Antes de cada nuevo empleo y durante él, regularmente cada cierto espacio de tiempo, si se halla sometido a un esfuerzo permanente deberá comprobarse esta medida, debiendo rechazarse o retirarse de uso las cuerdas cuando el alargamiento exceda de los límites siguientes y para los trabajos que a continuación se expresa:
En todo caso será inmediatamente desechada toda cuerda que, aun dentro de los límites de alargamiento, presente el crujido típico de desgarramiento interior.