Podrán emplearse cuerdas empalmadas en las siguientes condiciones:
En el caso de tratarse de cuerdas rotas o en mal uso se recortará en forma adecuada y segura toda la parte dañada y se empalmarán los extremos sanos.
Las ataduras con cuerdas se ejecutarán con arreglo a las buenas prácticas y usos de la construcción, empleándose precisamente el tipo de atadura denominada de «escote sencilla» para cuerdas del mismo grueso o mena y de seis u ocho milímetros en adelante y el denominado de «tejedor», para gruesos menores.
Para cuerdas de gruesos distintos se empleará la atadura de doble vuelta.
Será obligatoria la revisión periódica de las ataduras, cinchos y demás empalmes y especialmente después de cambios bruscos de temperatura o en los períodos de lluvias, etc.