Las fábricas de ladrillo se derribarán por medio de pico o acotaña de dos manos o a lo sumo empleando cuñas.
La demolición de obras de cantería se ejecutará por sillares, disponiendo las rampas o aparatos necesarios para bajar las piedras, evitando su caída brusca.
Se desmontarán por medio de garruchas o poleas las vigas de pisos y armaduras y demás elementos que por su peso lo requieran.