Artículo 3. Obligaciones generales del empresario
En aplicación de lo dispuesto en el presente Real
Decreto, el empresario estará obligado a:
- a. Determinar los puestos de trabajo en los que deba recurrirse a la protección
individual conforme a lo establecido en el
artículo 4
y precisar, para cada uno de estos puestos, el riesgo o riesgos frente a los que debe
ofrecerse protección, las partes del cuerpo a proteger y el tipo de equipo o equipos de
protección individual que deberán utilizarse.
- b. Elegir los equipos de protección individual conforme a lo dispuesto en los
artículos 5 y
6
de este Real Decreto, manteniendo disponible en la empresa o centro de trabajo la
información pertinente a este respecto y facilitando información sobre cada equipo.
- c. Proporcionar gratuitamente a los trabajadores los equipos de protección individual
que deban utilizar, reponiéndolos cuando resulte necesario.
- d. Velar por que la utilización de los equipos se realice conforme a lo dispuesto en el
artículo 7 del presente Real Decreto.
- e. Asegurar que el mantenimiento de los equipos se realice conforme a lo dispuesto en el
artículo 7 del presente Real Decreto.