INSTRUCCION TECNICA COMPLEMENTARIA 08.02.01 DEL CAPITULO XII DEL REGLAMENTO GENERAL DE NORMAS BASICAS DE SEGURIDAD MINERA "DEPOSITOS DE LODOS EN PROCESOS DE TRATAMIENTO DE INDUSTRIAS EXTRACTIVAS
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Artículo 6. Definición del proyecto constructivo.

6.1 Generalidades.

Se entiende por proyecto constructivo de un depósito de lodos el conjunto de estudios y documentos que comprende:

Una parte importante del proyecto constructivo será el estudio detallado de las medidas de seguridad tanto para garantizar la estabilidad del depósito como la seguridad de las personas y bienes sobre los que pudiera tener influencia así como la del personal que intervenga directamente en las fases de construcción inicial, explotación, clausura y mantenimiento posterior del depósito, de acuerdo con lo establecido en la legislación sobre seguridad y salud en las actividades mineras.

Para cualquier modificación o recrecimiento de un depósito de lodos existente que no se ajuste al proyecto previamente aprobado será preceptiva la presentación ante la autoridad minera, para su aprobación, de un proyecto que complemente o modifique el previamente aprobado.

Todo proyecto será dirigido y firmado por un Técnico titulado competente y será presentado por el titular a la autoridad minera para su aprobación. la autoridad minera podrá exigir aclaraciones al proyecto, requerir la realización de nuevos estudios y planos complementarios y solicitar un informe o dictamen favorable expedido por una Entidad Colaboradora de la Administración (ECA) u Organismo de Control Acreditado (OCA).

Asimismo, todos los estudios técnicos de apoyo, ensayos, análisis, etc., encargados para el conocimiento del emplazamiento, de los lodos a depositar, de los estériles gruesos de roca que eventualmente se pudieran depositar juntamente con los lodos, de los materiales de construcción a emplear, etc., que se adjunten al proyecto, deberán ser desarrollados y firmados por técnicos competentes, sin perjuicio de que el Técnico responsable del proyecto los haga suyos al incluirlos en el proyecto presentado.

El proyecto de construcción constará de los documentos necesarios, con la amplitud y profundidad suficientes en relación con la importancia de la instalación y con los riesgos potenciales que entrañe.

En todos los casos el proyecto incluirá, además de las medidas de seguridad y salud laboral, los siguientes documentos:

En los depósitos de lodos clasificados en las categorías A y B, el proyecto incluirá las normas de seguridad estructural y plan de emergencia y los siguientes documentos anexos:

En los depósitos de lodos clasificados en las categorías C y D, la autoridad minera podrá exigir, la presentación de los documentos que considere necesarios de los relacionados en el párrafo anterior.

La autoridad minera podrá aceptar proyectos tipo, entendiendo como tales aquellos que por sus similares características repiten los mismos estudios básicos, para aquellos depósitos de lodos que se construyan aprovechando huecos naturales de superficie o excavaciones o explotaciones a cielo abierto de profundidad inferior a 5 metros y volumen inferior a 50.000 metros cúbicos.

6.2 Memoria.

La memoria tratará fundamentalmente los siguientes aspectos, con la profundidad y detalle que requieran la importancia de la instalación y sus riesgos potenciales:

El proyecto constructivo del depósito deberá considerar las diferentes fases de su ciclo de vida, que son:

6.2.1 Fase de elección del emplazamiento, planificación y conceptualización.

En esta fase se justificará la necesidad de construcción del depósito de lodos, se analizarán y compararán las diferentes alternativas de deposición, y se definirá conceptualmente el tipo de construcción a llevar a cabo.

Dentro del conjunto de factores a contemplar en la elección del emplazamiento se considerarán entre otros:

El objetivo de la fase de elección del emplazamiento es identificar el lugar más adecuado para construir el depósito, tomando en consideración los costes de construcción y de operación, el impacto ambiental, el riesgo, la utilización de recursos y la viabilidad técnica.

6.2.2 Fase de investigación del emplazamiento y caracterización de los lodos.

Esta fase tiene como fin obtener suficiente información acerca de las propiedades geotécnicas e hidrogeológicas del área a ocupar y, también, de los lodos a depositar. Tendrán especial importancia los trabajos de campo para la obtención de muestras a ensayar en laboratorio e in situ, ya que en función de los resultados obtenidos se establecerán las líneas básicas de diseño y control.

Los trabajos se centrarán en la caracterización de los materiales de recubrimiento, con la determinación de sus parámetros resistentes y de drenaje; la caracterización del macizo rocoso del sustrato, con definición de su litología, grado de meteorización, diaclasado, permeabilidad y capacidad portante. Para ambos tipos de materiales, si se requiere, se estudiará su excavabilidad, y también la erosionabilidad de los suelos y la idoneidad de éstos como materiales de drenaje y como sustrato para la recuperación final de los terrenos.

La investigación hidrogeológica se dirigirá a evaluar el impacto potencial de los lodos sobre las aguas superficiales y subterráneas. En particular se estudiarán los caudales de infiltración, la calidad de los mismos, las características de los acuíferos potencialmente afectados, etc.

En cuanto a la caracterización de los lodos y de los estériles gruesos de roca que eventualmente pudieran acompañarles, se centrará en determinar sus propiedades físicas y químicas.

En esta fase se evaluará la probabilidad de que se produzca algún seísmo y su magnitud.

6.2.3 Fase de diseño.

En esta fase se definirán la geometría y estructura del dique de la presa si la hubiera; los materiales constituyentes y sus especificaciones (rellenos de estériles, núcleos de impermeabilización, filtros, drenes, etc.); los sistemas u obras de desagüe; los dispositivos de drenaje y control de las filtraciones; las necesidades de tratamiento o impermeabilización del vaso; la infraestructura necesaria, etc.

Se incluirá una planificación de la construcción o explotación del depósito a lo largo de su vida, determinándose los ritmos de elevación o recrecimiento, los diseños parciales, los dispositivos de seguridad o emergencia, el método de operación, la infraestructura, etc.

Los estudios de estabilidad tendrán en cuenta las siguientes situaciones: Inestabilidad global, inestabilidad local, erosión superficial y posibles deformaciones, así como la aparición de solicitaciones extraordinarias debidas a seísmos, sobreelevación del nivel de líquidos, etc.

Se redactará un Manual de Operación, cuyos capítulos básicos serán: Circuito de proceso, sistema de gestión de líquidos, práctica operativa, seguimiento y control de parámetros, medidas de seguridad, plan de emergencia y abandono.

Antes de iniciarse la fase de construcción se abrirá un Libro de Registro de la instalación en el que el promotor reflejará todas las incidencias relevantes durante las sucesivas fases de la vida del depósito.

6.2.4 Fases de construcción y trabajos preparatorios y de puesta en marcha.

En estas fases los objetivos básicos serán velar por el cumplimiento del diseño proyectado y de las especificaciones definidas de los materiales, así como garantizar la seguridad de todas las obras o componentes de la estructura para que funcionen adecuadamente durante el período de explotación.

Se pondrá atención especial en la preparación y tratamiento de los terrenos del cimiento del dique si lo hubiera, construcción de filtros, construcción de pantallas o núcleos impermeables, etc.

De igual manera, en aquellos casos en los que se requiera la impermeabilización del vaso del depósito, el titular demostrará el cumplimiento de las especificaciones definidas y la integridad de dicha impermeabilización. La autoridad minera podrá solicitar informe o dictamen de una Entidad Colaboradora de la Administración (ECA) o de un Organismo de Control Acreditado (OCA).

En la fase de construcción el titular designará un Técnico competente que ejercerá las funciones de Director facultativo en la fase de la construcción y estará encargado de la dirección de la obra y de que en ella se cumplan las condiciones de seguridad previstas.

El titular de la instalación estará obligado a comunicar a la autoridad minera competente, antes de la iniciación de los trabajos, el nombre, titulación y residencia del Director facultativo en la fase de la construcción, así como la aceptación del interesado.

El Director facultativo comprobará que los materiales utilizados en la obra, los métodos de construcción de los distintos componentes, las dimensiones de las obras y la maquinaria empleada cumplen las previsiones del proyecto y las exigencias de la reglamentación vigente y que se ejecutan con la calidad requerida.

En el caso de que sea necesario, por razones de seguridad, modificar el proyecto, el proceso constructivo o el plan de la obra, tales modificaciones deberán ser presentadas por el titular y aprobadas por la autoridad minera previo informe de su adecuación a los requisitos de seguridad exigidos.

El Director facultativo redactará un informe anual que recogerá el desarrollo de los trabajos, informe que presentará ante la autoridad minera junto con el Plan de Labores. Asimismo el Director facultativo redactará un informe sobre cualquier incidente significativo en la marcha de las operaciones, informe que deberá presentar ante la autoridad minera en el plazo máximo de quince días a partir de la ocurrencia del suceso.

6.2.5 Fase de explotación u operación.

En esta fase los objetivos se concretarán en:

El titular de la instalación tendrá la obligación de comunicar a la autoridad minera competente, antes de iniciar la operación, el nombre y la dirección completa del Director facultativo de la instalación, quien será el encargado tanto de la dirección de los trabajos como de velar por el cumplimiento de las medidas de seguridad y salud previstas y asumirá las funciones de Director facultativo de construcción en el caso de que fuesen necesarios sucesivos recrecimientos del depósito.

Como aspectos técnicos fundamentales a controlar se observará:

En la fase de explotación del depósito el titular deberá realizar los trabajos de conservación de la obra civil, maquinaria e instalaciones, así como los de preparación y los de reforma necesarios, con la finalidad de mantener permanentemente los niveles de seguridad requeridos y garantizar su correcta operación.

Se controlará el acceso de las personas a las instalaciones.

6.2.6 Fase de abandono y clausura.

Esta fase comprenderá todas aquellas actividades que permitan garantizar la seguridad de los elementos en riesgo.

6.2.7 Fase de mantenimiento y control posterior a la clausura.

En esta fase se vigilarán y conservarán todas las estructuras que componen el depósito de lodos, teniendo siempre dispuestos los aparatos de control y medida, limpios y expeditos los canales de guarda y los aliviaderos. Antes de la época de lluvias se realizará una inspección general. Las roturas, deformaciones, desprendimientos, etc. se pondrán en conocimiento de la autoridad minera y se repararán con la mayor brevedad siguiendo las instrucciones que dicte el Director facultativo de la instalación.

El Director facultativo elaborará un plan coordinado de auscultación e inspecciones periódicas del depósito de lodos, orientado a la comprobación de su seguridad y estado de funcionamiento, prestando especial atención a:

El plan señalará el alcance y periodicidad de las inspecciones, así como la composición del equipo encargado de la toma de datos del sistema de auscultación, con indicación de la frecuencia de lectura de cada aparato, las especificaciones relativas a la recogida y procesado de información y el método para su interpretación.

Después de un acontecimiento extraordinario, como seísmos, modificación brusca de los niveles u otros, se realizará un reconocimiento del depósito de lodos y de sus instalaciones, incluidos los accesos y comunicaciones, cuyas incidencias se recogerán en el Libro de Registro de la instalación.

6.3 Presupuesto.

Este documento incluirá la descripción de las distintas partidas con sus precios unitarios, la valoración de los estudios a realizar y el coste total del proyecto.

6.4 Planos.

Los planos del proyecto serán completos y suficientes e incluirán toda la información necesaria sobre los detalles de las obras y sus características constructivas así como la zona de influencia afectada.

Los planos se elaborarán normalizados de acuerdo con las normas UNE, tanto en formatos como en escalas utilizadas, y la distribución de los dibujos sobre ellos se realizará de acuerdo con las normas de dibujo técnico.

Los planos en los que se represente el terreno donde se emplazarán el depósito y otras instalaciones auxiliares incorporarán las referencias de la cartografía oficial.

Con carácter preceptivo se incluirán los siguientes planos:

6.5 Pliego de especificaciones técnicas.

Este documento contendrá las descripciones generales de los trabajos a desarrollar, las características de los materiales y equipos, la forma de ejecución, etc.

Se hará referencia a las normas y reglamentos oficiales que deberán cumplirse en las diferentes fases del ciclo de vida del depósito de lodos.

6.6 Anexos.

El proyecto irá acompañado del conjunto de anexos que de forma genérica se detallan a continuación. Su profundidad y alcance dependerá de los riesgos potenciales que presente el depósito de lodos, con especial atención a la estabilidad geotécnica, control de la contaminación ambiental y seguridad durante la explotación y abandono definitivo.

6.6.1 Estudio geológico-geotécnico del emplazamiento.

Tras justificar el lugar de emplazamiento del depósito entre las diferentes alternativas posibles, se realizará un estudio geológico-geotécnico del área a ocupar por el vaso, incluyendo la base del dique de la presa y el entorno próximo, a fin de comprobar que el terreno es capaz de resistir las solicitaciones de tipo mecánico e hidráulico impuestas por la acumulación de lodos y efluentes.

El estudio incluirá:

Para los depósitos de clases 3 y 4 y categorías C y D, la investigación geológico-geotécnica podrá limitarse a una cartografía básica a la escala adecuada, de conformidad con la autoridad minera.

6.6.2 Estudio hidrogeológico del emplazamiento.

Con objeto de evaluar la posibilidad de contaminación de las aguas subterráneas, se realizará un estudio hidrogeológico que deberá determinar las características hidrogeológicas y geoquímicas de los distintos materiales y en especial de la zona de cimentación del dique y del sustrato de apoyo.

Se pondrá atención especial en este estudio cuando los efluentes contengan sustancias tóxicas, peligrosas o radiactivas; en tales casos se definirán las obras de prevención necesarias. Asimismo se realizarán los estudios convenientes para evaluar la interacción a largo plazo entre los suelos y rocas naturales y los efluentes.

6.6.3 Estudio hidrológico.

Se realizará un estudio hidrológico para determinar los caudales máximos y las aportaciones por aguas de lluvia en la zona de emplazamiento del depósito de lodos y conocer la influencia de tales aportes tanto en el dimensionamiento del dique como en los sistemas de desagüe y en las obras de desvío de aguas superficiales.

El estudio comprenderá el cálculo de la avenida máxima previsible en el lugar de ubicación del depósito, para un período de retorno de cien años en el caso de las presas de lodos de clase 2 ó 3 y de quinientos años para presas de clase 1, salvo en el caso de lodos radiactivos que será de mil años.

En el estudio se tendrá en cuenta la superficie de la cuenca de recepción, la intensidad máxima del aguacero, el coeficiente de escorrentía, etc. Asimismo se calculará la aportación anual neta de agua al depósito y las evaporaciones del líquido embalsado.
Conocidas la avenida máxima y las aportaciones anuales se definirán los medios de evacuación y/o desviación.

En el supuesto de que el emplazamiento del depósito de lodos se encuentre próximo a un curso de agua superficial, se estudiará el riesgo de inundación exterior y en su caso la posible afección al dique de la presa, y se determinarán las medidas de protección adecuadas para el control de la erosión.

6.6.4 Estudio de los lodos y efluentes a depositar.

Se definirá la relación sólido/líquido de los lodos a depositar.

Se realizarán los estudios necesarios para caracterizar adecuadamente la fase sólida de los lodos a depositar, tanto desde el punto de vista físico como químico, con especial énfasis en los siguientes aspectos:

Asimismo se caracterizará la fase líquida de los lodos, determinando su siguiente analítica:

Asimismo, se evaluarán las posibles interacciones del efluente y las filtraciones con su entorno, y se diseñará un sistema de captación y bombeo en caso de ser necesario.

6.6.5 Estudio de los materiales para la construcción del dique de una presa de lodos.

Para la construcción de los diques se emplearán materiales cuyas propiedades intrínsecas, puesta en obra y evolución de sus características con el tiempo sean susceptibles de control.

El proyecto definirá los materiales, fijará las características que deben cumplir y concretará los procedimientos y ensayos para su comprobación y control. A título de sugerencia pueden citarse los siguientes ensayos:

6.6.6 Estudio de estabilidad geotécnica de las presas de lodos.

En el proyecto se estudiará el comportamiento estructural de la presa de lodos en las fases de construcción y explotación y bajo las solicitaciones posibles, y se justificarán los niveles de seguridad que se adoptan en cada caso según la clase de solicitación considerada, su probabilidad de ocurrencia y su previsible permanencia. Todo ello habida cuenta de la clasificación de la presa de conformidad con el artículo 4.

Se considerarán tres tipos de solicitaciones o de combinación de solicitaciones, atendiendo a su grado de riesgo y a su permanencia.

Los cálculos de estabilidad consistirán en determinar, en un número suficiente de secciones verticales representativas, el coeficiente de seguridad al deslizamiento.

En cada sección vertical de estudio del dique se tantearán las superficies de posible deslizamiento, necesarias para localizar la hipótesis más desfavorable. En el caso de diques homogéneos se tantearán superficies cilíndricas circulares con diferentes centros y radios, y en las estructuras heterogéneas con núcleos de impermeabilización o dispositivos de drenaje se analizarán superficies mixtas, con secciones de curvatura variable e incluso zonas planas.

Asimismo, se estudiará la posibilidad de rotura del dique por el cimiento, modelizando el conjunto.

Los métodos de cálculo de estabilidad a aplicar serán los propios de este campo de la ingeniería: Métodos de equilibrio límite, métodos de elementos finitos, etc.

Los coeficientes de seguridad mínimos exigidos serán los siguientes, según la clasificación de la presa y el tipo de solicitaciones a las que esté expuesta:

  Tipos de solicitaciones
Extremas Accidentales Normales
Presas de clase 1 o categoría A o B 1,4 1,3 1,2
Presas de clase 2 1,3 1,2 1,1
Presas de clase 3 1,2 1,1 1,0
6.6.7 Estudio sismorresistente.

En aquellos casos en los que las presas de lodos sean de clase 1 y 2 o de categorías A y B, dentro del Estudio de Estabilidad Geotécnica se incluirá un apartado destinado a justificar la realización o no del análisis de los efectos sísmicos que permita evaluar la influencia de este tipo de fenómenos en relación con la estabilidad del depósito.

Para seísmos de origen geológico los cálculos se basarán en la Norma de Construcción Sismorresistente NCSE-94.

En los complejos mineros en los que las presas de lodos se encuentren próximas a explotaciones en actividad y que realicen voladuras para el arranque de rocas o minerales, se estudiará la influencia de las ondas sísmicas generadas por dichas voladuras. A efecto de los cálculos de estabilidad, la intensidad de las vibraciones se expresará en aceleración de partícula según la dirección horizontal.

Independientemente del origen de las ondas sísmicas, el Estudio Sismorresistente de la presa de lodos solamente se llevará a cabo si la denominada aceleración de cálculo, ac, es superior a 0,06 g siendo g la aceleración de la gravedad.

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