La reserva de la gestión directa por parte del estado no es obstáculo para que en todo caso el titular dominical del recinto aeroportuario de que se trate pueda ejecutar por si o por otras personas aquellas actividades de entre las comprendidas en el número cinco del artículo segundo que se determinen al autorizarse, por la oportuna resolución de la subsecretaria de aviación civil, la apertura al tráfico del aeropuerto o con posterioridad a petición del interesado.
En los recintos aeroportuarios titularidad del estado la prestación de las actividades a que se refiere el punto cinco del artículo segundo se realizara en las formas establecidas en la legislación vigente.