RECOMENDACIONES SOBRE SISTEMAS DE CONTENCION
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4.1.5. Cimentación

4.1.5.1. Barreras de seguridad metálicas

Los postes se cimentarán por hinca en el terreno, salvo que esta resulte imposible por la dureza de aquel, o que su resistencia sea insuficiente. Para distinguir este último caso, antes de colocar la barrera se realizará un ensayo "in situ" sobre un poste hincado aislado, consistente en aplicarle una fuerza paralela al terreno, normal a la dirección de la circulación adyacente, dirigida hacia el exterior de la carretera, y cuyo punto de aplicación esté a 55 cm por encima del nivel del terreno, y se medirá el desplazamiento de dicho punto de aplicación y de la sección del poste a nivel del terreno. Esta fuerza se irá incrementando hasta que el desplazamiento del punto de aplicación alcance 45 cm.

Se considerará que la resistencia del terreno es adecuada si se cumplen simultáneamente las dos condiciones siguientes:

En terrenos de escasa resistencia, se cajeará a lo largo de la línea de cimentación de los postes, en una anchura de 50 cm y una profundidad de 15 cm; dicho cajeo se rellenará con hormigón H-250, disponiendo previamente una armadura de 4 Ø 12, con cercos Ø 8 cada 50 cm. Se dejarán cajetines cuadrados, de 20 cm de lado, en el centro de la viga armada así formada, para hincar los postes a través de ellos. Se dispondrán juntas transversales de hormigonado a intervalos de 12 m, en correspondencia con un cuarto de una valla. Los cajetines se rellenarán de arena con una capa superior impermeabilizante.

En terrenos duros no aptos para la hinca, el poste se alojará en un taladro de diámetro adecuado (120 mm para C1OO) y 450 mm de profundidad mínima. Este taladro podrá ser obtenido por perforación en macizos pétreos, o moldeando un tubo en un macizo cúbico de hormigón H-250, de 50 cm de lado, en los demás casos. El poste se ajustará con cuñas y los huecos se rellenarán con arena con una capa superior impermeabilizante, y en ningún caso con hormigón.

4.1.5.2. Barreras de seguridad de hormigón

Se apoyarán sobre el firme previsto o existente; o en su defecto sobre una capa de 20 cm de espesor de hormigón magro, zahorra artificial, o capa estabilizada convenientemente compactada y nivelada.

4.1.5.3. Pretiles metálicos

Si la estructura que sustenta el pretil tiene dimensiones verticales y resistencia suficientes13, se podrán alojar los postes en taladros (perforados o moldeados) de diámetro adecuado al poste (120 mm para C1OO) y 450 mm de profundidad mínima, ajustándolos con cuñas y arena, sin rellenar el taladro con hormigón en ningún caso.

En caso contrario14, los postes tendrán un pie formado por una pletina soldada, provista de cuatro taladros. El pie se sujetará, mediante cuatro tuercas M16, a cuatro espárragos verticales M16, provistos de anclajes para tracción de 22 kN con taladros de 200 mm de longitud mínima. Los anclajes serán solidarios a la estructura, bien por haber sido colocados al hormigonarla; porque se hayan perforado en ella taladros y se hayan fijado con un adhesivo o por expansión.

Si la estructura15 no tiene suficiente resistencia, se dispondrá sobre ella una viga continua de hormigón H-250, de sección 50 cm x 50 cm y armada con 8 Ø 12, con cercos Ø 8 cada 20 cm, para alojar los anclajes del mismo modo que en el párrafo anterior.

4.1.5.4. Pretiles de hormigón

Se anclarán a las estructuras, muro o tablero, teniendo en cuenta lo dispuesto en el apartado 3.3. Si la estructura no tiene suficiente resistencia se dispondrá como viga o losa continua de hormigón armado. (Ver disposiciones en el Catálogo, Ficha C.1.1/4)

13 Por ejemplo, un muro de hormigón

14 Como suele ser el caso en tableros de obras de paso o puentes

15 Por ejemplo, un muro de mampostería

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