INSTRUCCION 5.2-IC "DRENAJE SUPERFICIAL"

5.2. CRITERIOS DE PROYECTO 

5.2.1. Generalidades

Las obras de drenaje transversal deberán perturbar lo menos posible la circulación del agua por el cauce natural, sin excesivas sobre-elevaciones del nivel del agua –que pueden provocar aterramientos aguas arriba- ni aumentos de la velocidad que pueden provocar erosiones aguas abajo, pudiendo peligrar su estabilidad de no adoptarse medidas adecuadas.

Las condiciones del cauce -sin la presencia de la carretera y de sus obras de drenaje transversal- al evacuar el caudal de referencia deberán ser comprobadas, sobre todo aguas abajo, por si hubiera obstáculos o circunstancias determinantes de las cotas de agua, tales como presas, azudes, cruces con vías de comunicación, estrechamientos bruscos del cauce, confluencia con otras corrientes, etc. En ausencia de tales circunstancias, y si el cauce fuera razonablemente uniforme, se podrá estimar la relación entre el nivel del agua y el caudal desaguado utilizando la fórmula de Manning-Strickler (apartado 4.2.1), para la que podrán usarse los coeficientes de la tabla 5.1. Si en la sección transversal representativa del cauce se diferenciasen netamente un canal principal y un cauce de avenidas, deberán estimarse por separado los caudales correspondientes a ambos, para obtener por suma el caudal total que corresponda a la cota de agua considerada.

Tabla 5.1
Coeficiente de rugosidad K (m/s1/3) a utilizar en la fórmula de Manning-Strickler

Trazado  y lecho regulares:
Alguna vegetación en los márgenes, pero sin invadir el cauce 35-40
Vegetación en los márgenes que penetra algo en el cauce 20-25
Trazado sinuoso, con depresiones y barras en el lecho:
Alguna vegetación en los márgenes, pero sin invadir el cauce 25-35
Vegetación en los márgenes que penetra algo en el cauce 15-20
Trazado irregular con acusada interferencia de la vegetación 10-15

 

Al proyectar obras de drenaje transversal se deberán tener en cuenta los criterios funcionales del apartado 1.2, y además los siguientes:

Especial atención deberá prestarse a las obras de drenaje transversal donde el camino cruce una plana inundable, ya que los caudales de referencia propios de las diferentes cuencas que la componen no podrán tratarse aisladamente si, una vez desbordado su cauce, pudieran entremezclarse.

En estos casos deberá efectuarse un estudio especial del esquema de flujo antes y después de la construcción de la carretera, tanto para ubicar racionalmente las obras de drenaje transversal como para repartir los caudales entre ellas. Además, las limitaciones a la sobre-elevación del nivel de la corriente (apartado 1.2.C) serán, en general, más severas al ser mayores las zonas inundables, por lo que, al restringirse la altura de la lámina de agua también se restringen los caudales que pueden desaguarse por unidad de anchura de la obra de drenaje transversal.

5.2.2. Pequeñas obras de drenaje transversal

5.2.2.1. Planta

Con independencia de la sinuosidad del cauce natural, una pequeña obra de drenaje transversal suele cruzar la carretera con una planta recta en la zona de explanación, normal o esviada respecto de su eje (figura 5.1). La implantación mejor es la coincidente con el cauce natural. Si ello resultase en una longitud excesiva del conducto, podrá modificarse el cauce, pero esto ha de hacerse sin cambios bruscos de alineación, porque de lo contrario:

En cursos de agua permanente en los que la obra de drenaje transversal se implante en su cauce, se tendrá en cuenta el mantenimiento de la corriente, por ejemplo mediante un desvío provisional.

Figura 5.1
Planta de pequeñas obras de drenaje transversal

5.2.2.2. Perfil

La mayoría de las pequeñas obras de drenaje transversal se ajustan al perfil del lecho del cauce y, en general, los eventuales cambios van asociados a un acortamiento del trazado en planta que genera un incremento de la pendiente.

Aunque el perfil puede tener cierta influencia en las condiciones de desagüe (apartado 5.3.2), se suele relacionar –no siempre justificadamente- con problemas de aterramiento por insuficiencia de pendiente y de erosión por exceso de ella.

Aun con fuertes pendientes, se recomienda que el perfil de las pequeñas obras de drenaje transversal se ajuste al del cauce (o a una rectificación en planta de éste). Sólo si se comprobase la presencia de problemas de importancia (por ejemplo, deslizamiento de la obra, erosiones a la salida, etc.) se recurrirá a diseños más complejos (rebaje de la entrada, caídas a la salida, etc.), comprobando que se logran las ventajas pretendidas al paso del caudal de referencia (capítulo 2). Para reducir la velocidad a la salida del conducto puede resultar ventajoso el empleo de tubos corrugados, o escalonar la solera de los conductos rectangulares, siempre que el control no sea de salida (apartado 5.3.2.1).

En perfiles de escasa pendiente, podrá estimarse el riesgo de aterramiento por medio del parámetro.

i=(L/H)·(J-j)

siendo:

J=J0· a1/2

siendo:

Si, como es habitual, i < 0,1, se podrá considerar que la pendiente no influye en los posibles aterramientos, aunque éstos puedan producirse por otras causas (apartado 5.3.2.2). En caso contrario, deberán estudiarse las condiciones de desagüe (apartado 5.3.2) considerando que la altura del conducto se reduce, respecto de la real, en una proporción igual a i.

Si un asiento de su cimiento pudiera disminuir la pendiente del conducto, se le dará una contraflecha igual al asiento previsible.

En planas inundables, a veces se disponen badenes o tramos de carretera a menor cota, especialmente preparados para que las aguas -a partir de un cierto caudal- los desborden, ayudando así a las pequeñas obras de drenaje transversal.

5.2.2.3. Sección

Se procurará respetar las dimensiones del cauce natural y no provocar fuertes estrechamientos. A estos efectos podrá considerarse que la anchura de un conducto circular es igual al 60 por 100 de su diámetro, por lo que no resulta adecuado para cauces muy amplios: a veces se recurre a un sobredimensionamiento (figura 5.2).

Figura 5.2
Tubo sobredimensionado y enterrado para respetar la anchura del cauce

La mínima dimensión de una pequeña obra de drenaje transversal no deberá ser inferior a la siguiente, en función de su longitud.

Longitud (m)   3 4 5 10 15  
Mínima dimensión (m) 0,6 0,8 1,0 1,2 1,5 1,8
5.2.2.4. Embocaduras

Permiten acoplar el conducto al terreno, tanto del cauce como de la carretera. Su disposición influye en las condiciones de desagüe (apartado 5.3.2.1).

Donde la embocadura se sitúe bajo un terraplén, el conducto podrá (figura 5.3):

Figura 5.3
Tipos de embocaduras bajo terraplén

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