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Cuando la tubería drenante se encuentre por encima del nivel freático, y no sea previsible la afluencia de otros caudales, se considerarán a efectos de cálculo, los de infiltración provenientes fundamentalmente de bermas y mediana en su caso, que podrán estimarse a partir de los valores indicados en la tabla 2.2.
TABLA 2.2 CAUDALES UNITARIOS DE INFILTRACION PARA EL CALCULO DE TUBERIAS DRENANTES
| ESTADO DE IMPERMEABILIDAD SUPERFICIAL | ALTO | MEDIO | BAJO |
| Caudal unitario, q [l/(m2·s)] | 10-5 | 10-4 | 10-2 |
Para la aplicación de esta tabla se considerarán los siguientes criterios:
Estado de impermeabilidad superficial alto
Se considerará el estado de impermeabilidad superficial alto, cuando se cumplan simultáneamente las siguientes condiciones:
Estado de impermeabilidad superficial medio
Se considerará el estado de impermeabilidad superficial medio, cuando se cumplan simultáneamente las siguientes condiciones:
Estado de impermeabilidad superficial bajo
Se considerará el estado de impermeabilidad superficial bajo, cuando no se cumpla alguno de los requisitos para poder considerarlo como medio.
Determinación del caudal de cálculo
El caudal de cálculo de la tubería drenante QL, se obtendrá como:
QL = q ·B ·L
donde:
La anchura B puede ser variable a lo largo del tramo estudiado, por lo que el producto B · L podrá obtenerse como:
B ·L = S (i =1,n)bi ·l i
donde:
FIGURA 2.9 ESTIMACION DE LAS AREAS DE INFILTRACION
Cuando la tubería drenante se utilice además de para la captación de la infiltración según se especifica en 2.3.1.1, para el rebajamiento de niveles freáticos, bien subhorizontales bajo la explanada, o bien relacionados con la presencia de taludes en desmonte en cuyo caso la carga hidrostática puede superar la altura de la carretera sobre el dren, el proyecto deberá efectuar un cálculo específico del caudal de afluencia, como red de flujo.
Este cálculo deberá abordarse por métodos analíticos, numéricos, o previa justificación de su adecuación al caso, mediante la utilización de ábacos o tabulaciones. Para caracterizar el terreno se utilizarán preferiblemente parámetros determinados in situ.
El caudal a considerar para los cálculos hidráulicos será:
Si se tuviera constancia de la afluencia, con carácter excepcional, de caudales adicionales, deberían sumarse a los especificados en la relación anterior, si bien no debe permitirse en ningún caso la entrada de aguas procedentes de escorrentía o de los sistemas de drenaje superficial de la carretera.
En el caso de pantallas drenantes ejecutadas al borde de la zona pavimentada (véase apéndice 4) y enrasadas con la misma, habrá de considerarse además, la infiltración por su parte superior que puede variar entre diez elevado a menos tres y diez elevado a menos uno litros por metro y por segundo (103 y 101 l/(m · s)), medidos longitudinalmente a la dirección de la pantalla, en función del tipo de impermeabilización de la pantalla y de la junta de ésta con el pavimento en su caso.
El cálculo hidráulico de las tuberías drenantes se efectuará a partir del caudal determinado en 2.3.1.3, con la metodología expuesta en la norma 5.2 IC Drenaje superficial o aquella que la sustituya.
Los valores del coeficiente de rugosidad K (equivalente al inverso del número n de Manning) que deben emplearse para la aplicación de la fórmula de Manning-Strickler, se obtendrán, salvo justificación expresa en contra del proyecto, de la tabla 2.3.
TABLA 2.3. COEFICIENTES DE RUGOSIDAD K (m1/3/s) A UTILIZAR EN LA FÓRMULA DE MANNING-STRICKLER
| TIPO DE TUBERIA | K (m1/3/s) |
| Tubería drenante de material plástico (PEAD, PVC, etc.) con paredes interiores lisas | 65-105 |
| ubería drenante de material plástico (PEAD, PVC, etc.) con paredes interiores corrugadas | 40-55 |
Nota: Los valores inferiores tienen en cuenta pequeñas irregularidades, ligeros defectos de limpieza, pequeños cambios de dirección y forma, así como el paso de conductos a través de arquetas cuyo fondo conserve la sección de dichos conductos en su parte inferior.
El diámetro de la tubería a disponer, cumplirá tanto los valores determinados a partir de los cálculos hidráulicos mencionados, como los mínimos necesarios por cuestiones de limpieza y conservación (véanse apartados 3.1 y 3.4).