3.2.2.3. Acciones debidas al terreno
3.2.2.3.1. Acciones sobre los elementos de la estructura
Se considerarán
incluidas en este epígrafe las acciones originadas por el terreno, natural o de relleno,
sobre los elementos del puente en contacto con él, fundamentalmente: estribos, muros de
acompañamiento, cimentaciones, etc.
La acción del terreno
sobre la estructura tendrá dos componentes: el peso sobre elementos horizontales
(zapatas, encepados, etc.), y el empuje sobre elementos verticales (muros, aletas, etc.).
- El peso se determinará aplicando al volumen de terreno que gravite sobre la superficie
del elemento horizontal, el peso específico del relleno vertido y compactado. Si no se
dispusiera de datos reales de este peso específico, se podrá adoptar el que corresponda
de los definidos en el punto 3.2.1 de la presente Instrucción.
- El empuje se determinará, de acuerdo con los conceptos geotécnicos, en función de las
características del terreno y de la interacción terreno-estructura.
En ningún caso en que su actuación sea desfavorable para el efecto
estudiado, el valor del empuje será inferior al equivalente empuje hidrostático de un
fluido de peso específico igual a cinco kilonewtons por metro cúbico (5 kN/m3).
Si existiese alguna incertidumbre sobre la posible actuación del
empuje de tierras, no se considerará en los casos en que aquel sea favorable para el
efecto estudiado.
No se incluirá en este
tipo de acción la posible presencia de sobrecargas de uso actuando en la coronación de
los terraplenes, que pueden ocasionar un incremento de los pesos y empujes transmitidos
por el terreno al elemento resistente. La actuación de estas sobrecargas se considerará
como una acción variable de acuerdo con lo especificado en el punto 3.2.3.1.3 de la
presente Instrucción.
3.2.2.3.2. Acciones correspondientes a movimientos del terreno bajo las cimentaciones
En el caso de asientos
del terreno, sus valores se deducirán de los parámetros o condiciones establecidas en el
preceptivo estudio geotécnico, teniendo en cuenta las características del terreno, la
tipología y geometría de la cimentación, y las cargas transmitidas.
Se considerará además
la evolución en el tiempo de dichos valores, especialmente cuando la estructura pase por
fases de construcción isostáticas y de duración significativa, durante las cuales se
haya podido desarrollar una proporción importante de la magnitud total del asiento.
En los casos en que sea
difícil establecer, con la suficiente garantía, la previsión de la evolución del
asiento, se deberán considerar, en cualquier instante 't' en el que sea necesario
evaluarlo, los dos valores limite entre los que se espere vaya a fluctuar (pudiendo ser
nulo el mínimo).
En el caso de
cimentaciones profundas, se deberán tener en cuenta las acciones producidas por
movimientos del terreno respecto a los elementos de la cimentación, en función de las
diferentes rigideces del terreno y del cimiento. Entre ellas específicamente las
derivadas de rozamientos negativos (asiento relativo del terreno mayor que el de los
elementos de cimentación) y de empujes laterales originados por movimientos del terreno
perpendiculares al eje de los elementos de cimentación.