Tras la evaluación del firme, deberá realizarse un análisis de su estado, que ha de servir para establecer un diagnostico sobre las causas posibles de los deterioros observados y su extensión, así como para dimensionar las actuaciones, de acuerdo con la O.C. 323/97 T.
En esta etapa se considera adecuada la utilización del esquema resumen que incluye en el anejo 2.
Con todos los datos anteriores, el Ingeniero Director, o alguien en quien este delegue, junto con el Contratista, deberán replantear con detalle las obras que hay que realizar, las cuales se ajustarán a las necesidades reales en ese momento. Sobre el arcén se marcarán con pintura las zonas y tipo de actuación, de forma que no den lugar a error.
Del replanteo se levantarán croquis, con la ayuda de los esquemas resumen, y se realizarán las correspondientes mediciones de comprobación.
La experiencia y el conocimiento del firme que se vayan adquiriendo con los saneos realizados servirán de ayuda en el replanteo de los siguientes tramos.
En el presente anejo se recogen los criterios y el impreso para la realización de la inspección visual necesaria para definir la extensión y profundidad de las zonas que hay que tratar en las obras de rehabilitación y mantenimiento de firmes con pavimento de mezcla bituminosa en la Red de Carreteas del Estado, inmediatamente antes del comienzo de las obras.
Básicamente se ha partido del documento "Inspección Visual de Pavimentos no Rígidos. Notas para Rellenar los Impresos" utilizado por la Subdirección General de Conservación y Explotación de la Dirección General de Carreteras, adaptándolo a las necesidades de esta guía.
Al final de este anejo se incluye el modelo de impreso que se utilizará en la inspección visual y un ejemplo de impreso rellenado. En el impreso figuran de forma gráfica los datos de campo cada 1000 m, así como los tipos de deterioro, con una clave asignada para facilitar su anotación.
La inspección de los deterioros se hará, sobre todo, en el carril o carriles correspondientes a los vehículos pesados, anotando en el apartado de observaciones los comentarios oportunos sobre los deterioros observables en los otros carriles, si los hubiera.. En el caso de que existan deterioros importantes en esos carriles, será necesario rellenar un impreso para ellos.
En el caso de ser el carril exterior de la calzada un carril para vehículos lentos, se hará notar esto en las observaciones, indicándose su inicio y final.
Las longitudes se medirán desde el hito kilométrico anterior, con independencia del hito hectométrico, si lo hubiera, que sólo se indicará para conocimiento de su situación. Así el p.k. 36+920 se refiere a la sección que dista 920 m del p.k. 36,000 con independencia de la situación del hito hectométrico 9, que no tiene que estar necesariamente a 900 m del p.k. 36,000.
En las inspecciones hechas en sentido contrario a la numeración creciente de los kilómetros, se referenciarán las longitudes con el signo menos (-). Así el p.k. 42-130 indica una distancia de 130 m al hito kilométrico 42, que sólo coincidirá con el 41+870, si el kilómetro comprendido entre los p.k. 41 y 42 tiene exactamente 1 000 m de longitud.
Las medidas se harán con rueda de medir por el arcén exterior.
En el carril inspeccionado se distinguen 5 zonas: las B y D corresponden a las zonas de rodadas de los camiones; la A, a la situada en el borde exterior de la calzada; la C, a la zona entre rodadas; y la E, a la situada entre la rodada izquierda y el carril adyacente. A efectos indicativos, se señala que la rodada derecha (zona B) puede estar entre unos 50 y 100 cm del borde de la raya blanca que separa la calzada del arcén derecho.
En caso de no existir la zona A, siendo la zona de rodada el borde exterior de la calzada, o incluso parte del arcén, se anotará esta circunstancia en la observaciones.
Solo se anotarán los deterioros perceptibles a simple vista y en posición erguida desde el borde de la calzada.
Al realizar las anotaciones se indicará en cada zona la clave del deterioro dominante en ella; y, en caso de que haya varios, el de mayor gravedad.
En las zonas reparadas que tengan deterioros, se anotarán éstos, indicando la extensión de la zona reparada en el apartado de observaciones.
Si se apreciara surgencia de finos a través de las grietas, se indicará en las Observaciones.
Las roderas hacen referencia de pequeño radio, producidas por deformaciones plásticas. Se diferencian según que tengan menos de 2 cm de profundidad, o más de 2 cm de profundidad. Las roderas de gran radio, no debidas a deformaciones plásticas de las mezclas bituminosas, no se considerarán como roderas, sino como zonas hundidas.
Se señalarán todas las incidencias importantes de la carretera y, en especial, las que sirvan para una mejor referenciación: hitos kilométricos, vías lentas, pasos sobre o bajo carretera (PSC o PBC), travesías, cruces, enlaces, puentes, cambios de firme, etc. Estas incidencias vendrán referenciadas por su inicio y final o, en su caso, por su posición puntual.
A efectos de la inspección visual, se considera que hay terraplén cuando el nivel de la rasante del pavimento está del orden de 1 m o más por encima del terreno natural, y desmonte cuando esté a menos de 1 m o por debajo del terreno natural. Siempre se indicará el comienzo y final de cada zona. Ningún tramo se dejará de clasificar como de desmonte o terraplén. Las tramos de firme sobre estructuras se considerarán, de acuerdo con lo anterior, como terraplén y los túneles, como desmonte; aunque, como se ha dicho, deberán hacerse constar estas circunstancias en las observaciones.
Se incluirán los datos y comentarios que pudieran facilitar el diagnóstico del estado del firme y la elección del tipo de actuación.
En todos los impresos deberán figurar el nombre de la persona que ha hecho la inspección, con la fecha en que la hizo.
IMPRESO PARA LA INSPECCION VISUAL DE PAVIMENTOS (Omitido)
(Omitido)