PLIEGO DE PRESCRIPCIONES TECNICAS GENERALES PARA OBRAS DE CARRETERAS Y PUENTES

 

(REDACCION DADA EN LA O.M. de 31-07-1986.
CONFORME SE SE�ALA EN UNA NOTA EN LA ORDEN FOM/891/2004 DADO QUE LA O.M. de 23-05-1989 DEROG� LA O.M. de 31-07-1986 SE PUEDE ENTENDER QUE DICHO ARTICULO EST� DEROGADO DESDE ENTONCES) 

NOTA DE WWW.CARRETERAS.ORG

516 HORMIG�N COMPACTADO

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1. DEFINICION

Se denomina hormig�n compactado a una mezcla homog�nea de �ridos, agua y conglomerante, que se pone en obra de forma an�loga a una gravacemento, aunque su contenido de cemento es similar al de un pavimento de hormig�n vibrado.

En la presente unidad de obra se seguir�n las prescripciones del art�culo 513 del pliego de prescripciones t�cnicas generales, completadas con las contenidas en el presente pliego de prescripciones t�cnicas particulares.

2. MATERIALES

2.1 Conglomerante.

El conglomerante estar� compuesto por cemento o por una mezcla de cemento y cenizas volantes, en este �ltimo caso, las proporciones relativas de ambos se fijar�n mediante un estudio de laboratorio, y se recomienda que la mezcla se suministre ya efectuada.

2.1.1 Cemento.

Se seguir�n las prescripciones del art�culo 202 del pliego de prescripciones t�cnicas generales.

Podr�n utilizarse cementos �Portland� con adiciones (tipo II), de horno alto (tipo III), puzol�nicos (tipo IV) o mixtos (tipo V). En las mezclas con cenizas volantes se recomienda el empleo de cementos �Portland� (tipo I).

2.1.2 Cenizas volantes.

Deber�n utilizarse cenizas volantes silicoaluminosas. Excepcionalmente podr� autorizarse por el Director de las obras el empleo de cenizas sulfoc�lcicas, caracterizadas por tener actividad hidr�ulica y un contenido total de CaO superior al 25 por 100.

En todo caso, deber�n cumplir las siguientes prescripciones:

Las cenizas volantes silicoaluminosas deber�n manejarse en seco si su contenido en CaO libre es superior al 1 por 100. Con contenidos inferiores podr� admitirse su empleo en h�medo procur�ndose entonces que la humedad no supere el 20 por 100.

Las cenizas sulfoc�lcicas deber�n manejarse en seco. Para poder ser empleadas, su actividad hidr�ulica deber� ser tal que la resistencia a compresi�n simple de un mortero de cenizas volantes sea superior a 0,5 MPa (5 kp/cm), a los siete d�as, o a 3MPa (30 kp/cm), a los noventa d�as. Dicha resistencia se determinar� como media de las roturas de tres probetas cil�ndricas de 50 mil�metros de di�metro y 100 mil�metros de altura, fabricadas con un mortero de arena 0,5 mil�metros y un 5 por 100 en peso de la arena seca, de ceniza volante, con la humedad �ptima Proctor.

Las probetas se compactar�n en una prensa similar a las utilizadas para la determinaci�n del CBR, seg�n la norma NLT 111/78, y se conservar�n en las condiciones previstas en la norma NLT 310/79.

Las cenizas sulfoc�lcicas no deber�n presentar problemas de expansi�n, lo que se comprobar� previamente mediante las agujas de Le Ch�telier sobre el mortero, incluso en caliente.

2.2 Aridos.

Los �ridos cumplir�n las condiciones exigidas para tr�fico pesado en el art�culo 513 del pliego de prescripciones t�cnicas generales, con las que figuran a continuaci�n.

La granulometr�a de los �ridos combinados deber� ser continua, y junto con la del conglomerante en la proporci�n establecida deber� quedar incluida dentro de uno de los husos del cuadro 1.

El huso HC(20) s�lo se emplear� cuando no sean de temer riesgos de segregaci�n. En todo caso, la granulometr�a m�s adecuada deber� confirmarse mediante los oportunos ensayos, recomend�ndose las curvas menos ricas en finos.

El �rido se suministrar� fraccionado, al menos, en dos tama�os, separados, aproximadamente, por el tamiz 5 UNE.

La proporci�n m�nima de elementos triturados en los �ridos se establecer� de forma que el CBR de la mezcla reci�n compactada seg�n la norma NLT 111/78, no sea inferior a sesenta y cinco.

Cuadro I

Tamices UNE Cernido ponderal acumulado (%)
HC (16) HC (20)
25 - 100
20 100 85-100
16 88-100 75-100
10 70-87 60-83
5 50-70 42-63
2 35-50 30-47
400 m 18-30 16-27
80 m 10-20 9-19

2.3 Agua.

Cumplir� el art�culo 280 del pliego de prescripciones t�cnicas generales.

2.4 Adiciones.

Salvo autorizaci�n expresa del Director de las obras, ser� obligatoria la utilizaci�n de un retardador de fraguado que permita obtener un plazo de trabajabilidad del material, a la temperatura prevista para su puesta en obra, acorde con las indicaciones del cuadro 2.

Cuadro 2

Sin tr�fico Ancho completo 5
por franjas 7
Refuerzo bajo tr�fico 9

 

La temperatura a tener en cuenta para el plazo de trabajabilidad ser� la media ambiente prevista entre las once y las catorce horas.

El empleo de otras adiciones deber� ser aprobado por el Director de las obras

3. DOSIFICACION DEL HORMIGON COMPACTADO

Para establecer la dosificaci�n del hormig�n compactado deber�n realizarse ensayos previos a la ejecuci�n.

La dosificaci�n de conglomerante no deber� ser inferior al 10 por 100, en peso, del total de materiales secos. La resistencia a tracci�n indirecta de probetas, seg�n las normas UNE 7240 y 7396, no deber� ser inferior a 3,3 MPa (33 kp/cm).

Previa autorizaci�n del Director de las obras, podr�n ensayarse probetas a edades tempranas, para establecer correlaciones razonables para el control de la obra.

4. ENSAYOS PREVIOS A LA EJECUCION

4.1 Ensayos previos en laboratorio.

Se realizar�n antes de comenzar el hormigonado, para establecer la dosificaci�n a la vista de los materiales disponibles y de las condiciones de ejecuci�n previstas.

Para la elecci�n de las distintas dosificaciones a ensayar deber� establecerse, en primer lugar, la relaci�n entre su humedad y su densidad, seg�n la norma NLT 108/72, �Proctor modificado�. Se recomienda elegir las dosificaciones de mayor compacidad y menor sensibilidad a las variaciones de humedad. Para este estudio tambi�n podr� emplearse el m�todo del consist�metro VeBe modificado.

Para cada dosificaci�n ensayada deber� controlarse la resistencia a tracci�n indirecta a veintiocho d�as de probetas compactadas con la humedad �ptima correspondiente al ensayo �Proctor modificado�. Con objeto de conocer la evoluci�n de su resistencia a edad temprana, deber� controlarse tambi�n la resistencia a siete d�as.

Caso de utilizarse como conglomerante mezclas de cemento con cenizas volantes, los ensayos a veintiocho d�as se sustituir�n por ensayos a noventa d�as.

Los ensayos de resistencia se llevar�n a cabo sobre probetas procedentes de cuatro amasijos diferentes, confeccion�ndose series de dos probetas por cada uno, seg�n la norma NLT 310/79. Dichas probetas se ensayar�n a tracci�n indirecta seg�n la norma UNE 7396, obteni�ndose el valor medio de las roturas, el cual deber� superar la resistencia m�nima especificada en el apartado 3 del presente pliego de prescripciones t�cnicas particulares con margen suficiente para que sea razonable esperar que, con la dispersi�n introducida por la puesta en obra, la resistencia media real sobrepase tambi�n la especificada.

Cada vez que se confeccione una serie de probetas se controlar� tambi�n el CBR de la mezcla reci�n compactada, seg�n la norma NLT 111/78.

Deber� determinarse igualmente el plazo de trabajabilidad del material.

Una vez elegida la dosificaci�n, deber� comprobarse la sensibilidad de su capacidad soporte inicial a las variaciones de humedad determin�ndose el CBR en probetas cuya humedad difiera de la �ptima �Proctor modificado� en medio punto porcentual, en m�s y en menos. Deber�, asimismo, comprobarse la sensibilidad de la resistencia a tracci�n indirecta a veintiocho d�as o, en su caso, a noventa d�as, frente a las variaciones de humedad y los defectos de compactaci�n, determinando dicha resistencia.

Podr� prescindirse de estos ensayos si se dispusiera de experiencia suficiente, a juicio del Director de las obras, con los mismos cementos, cenizas y �ridos.

4.2 Ensayos caracter�sticos en obra.

Estos ensayos ser�n preceptivos en todos los casos, para comprobar que los medios disponibles en obra permiten obtener un hormig�n compactado de las caracter�sticas exigidas.

La humedad de fabricaci�n de la mezcla deber� ajustarse de forma que en la puesta en obra del hormig�n compactado, habida cuenta de las condiciones atmosf�ricas y de la distancia de transporte, la humedad de la mezcla est� comprendida entre la �ptima �Proctor modificado� y medio punto porcentual menos.

Para cada dosificaci�n elegida a partir de los ensayos previos en laboratorio, se llevar�n a cabo ensayos de resistencia sobre probetas procedentes de seis amasijos diferentes, confeccion�ndose series de dos probetas por cada uno, seg�n la norma 7240. Dichas probetas se ensayar�n a tracci�n indirecta a siete d�as, seg�n la norma UNE 7396, obteni�ndose el valor medio de las roturas.

Si la resistencia media no fuera inferior al 90 por 100 de la resistencia a siete d�as obtenida en laboratorio, se podr� proceder a la realizaci�n de un tramo de prueba con la dosificaci�n elegida. En caso contrario, se introducir�n los ajustes necesarios en la dosificaci�n hasta conseguir que se cumplan las exigencias del presente apartado.

4.3 F�rmula de trabajo.

Una vez realizados los ensayos previos en laboratorio y caracter�sticos en obra con resultados satisfactorios, el Director de las obras aprobar� la correspondiente f�rmula de trabajo.

5. EQUIPO NECESARIO PARA LA EJECUCION DE LAS OBRAS

5.1 Central de fabricaci�n.

Se podr�n utilizar centrales de mezcla continua o discontinua.

Ser� obligatorio el control ponderal para el cemento y para las cenizas, si se utilizan; los �ridos podr�n dosificarse por volumen. El agua a�adida se controlar� mediante un caudal�metro y un totalizador con indicador en la cabina de mando de la central.

5.2 Equipo de extensi�n.

La extensi�n del hormig�n compactado se realizar� con equipos que aseguren una elevada precompactaci�n, pudiendo utilizarse motoniveladoras s�lo en casos excepcionales, previa autorizaci�n del Director de las obras.

5.3 Equipo de compactaci�n.

Este equipo constar�, como m�nimo, de un rodillo liso vibratorio pesado, con una carga est�tica sobre la generatriz no inferior a treinta kilopondios por cent�metro, y de un rodillo pesado de neum�ticos, cuya carga por rueda no sea inferior a tres toneladas y cuya presi�n de inflado no sea inferior a 0,8 MPa (8 kp/cm).

6. TRAMOS DE PRUEBA

En el tramo de prueba deber�n conseguirse los siguientes grados de compactaci�n, referidos a la densidad m�xima �Proctor modificado� obtenida en laboratorio:

Cada uno de los ensayos individuales que componen las medias anteriores podr� bajar hasta dos puntos porcentuales de la media indicada.

Se realizar� un m�nimo de veinte medidas con el equipo que servir� para el control ulterior en obra, repartidas aleatoriamente sobre toda la superficie del tramo.

Se fabricar�n, al menos, cinco probetas de amasijos diferentes, que se ensayar�n a los siete d�as a tracci�n indirecta, comprob�ndose que en todas ellas se supera la resistencia especificada.

Se comprobar� asimismo la idoneidad del proceso de curado y protecci�n del hormig�n compactado fresco.

Si los resultados no fueran satisfactorios, se proceder� a la realizaci�n de sucesivos tramos de prueba, introduciendo las oportunas variaciones en la fabricaci�n y puesta en obra hasta obtener las calidades exigidas. Si mediante los ensayos caracter�sticos se hubiese comprobado la idoneidad de otras dosificaciones, podr� sustituirse la empleada en el primer tramo de prueba por alguna de �stas, con la aprobaci�n previa del Director de las obras.

7. EJECUCION DE LAS OBRAS

7.1 Fabricaci�n de la mezcla.

No se admitir� ning�n m�todo de acopio de los �ridos, ni de transporte desde los acopios a las tolvas de la central, que pueda ser causa de segregaci�n, degradaci�n o mezcla de materiales de distintos tama�os. Se tomar�n las medidas necesarias para impedir la contaminaci�n de los �ridos en contacto con el suelo, y para asegurar un drenaje adecuado de la superficie de apoyo.

Antes de iniciarse la fabricaci�n, deber� estar acopiado, al menos, un 50 por 100 del �rido necesario para la totalidad del hormig�n compactado previsto.

El cemento se suministrar� y acopiar� seg�n las prescripciones del apartado 5.2 de la vigente Instrucci�n EH-82. La capacidad m�nima de acopio corresponder� al consumo de una jornada de rendimiento normal. Deber� preverse la misma capacidad de acopio en silos para las cenizas volantes, caso de que se suministren por separado en estado seco.

Cuando las cenizas volantes se suministren en h�medo, antes de iniciarse la fabricaci�n del hormig�n compactado deber� estar acopiado, al menos, un 50 por 100 de las necesarias. No deber�n emplearse en la formaci�n de estos acopios equipos capaces de originar aterronamientos. Se recomienda proteger los acopios con toldos, y adoptar las precauciones necesarias para asegurar una descarga regular a la tolva dosificadora.

Las adiciones se proteger�n convenientemente de la intemperie y de toda contaminaci�n; en particular los sacos de productos en polvo se almacenar�n a cubierto y sobre plancha aislante, observando las mismas precauciones que en el caso del cemento.

Las adiciones suministradas en forma l�quida se almacenar�n en recipientes estancos y protegidos de las heladas.

7.2 Extensi�n de la mezcla.

Siempre que sea posible, la mezcla se extender� por anchos completos; en caso contrario, deber� obtenerse el ancho total dentro del plazo de trabajabilidad del primer material colocado en obra. Si no empleasen retardadores de fraguado, no se permitir� la puesta en obra por franjas contiguas con m�s de una hora de diferencia entre los instantes de sus respectivas extensiones.

7.3 Compactaci�n y acabado.

Se recomienda efectuar unas pasadas previas de rodillo liso sin vibraci�n.

En una secci�n transversal cualquiera, la compactaci�n deber� quedar totalmente terminada dentro del plazo de trabajabilidad de la mezcla. Si no se empleasen retardadores de fraguado, no podr�n transcurrir m�s de tres horas desde el instante en que se haya obtenido el primer amasijo para una determinada secci�n transversal, y el final de la compactaci�n.

En todo momento, y especialmente en tiempo seco y caluroso deber� mantenerse h�meda la superficie mediante riego con agua finamente pulverizada, el cual deber� prolongarse hasta la colocaci�n del riego de curado, asegurando que la superficie quede h�meda pero no encharcada.

7.4 Refino de la superficie.

Caso de que se considere necesario efectuar un refino de la superficie del hormig�n compactado, la extensi�n se realizar� de forma que la superficie quede unos cent�metros por encima de la rasante te�rica. El refino podr� realizarse con motoniveladora u otros equipos adecuados, a partir de una compactaci�n m�nima del 95 por 100 de la m�xima �Proctor modificado�. Una vez concluido el refino, deber� continuarse la compactaci�n hasta alcanzar la densidad especificada.

Los materiales procedentes del refino deber�n ser retirados evit�ndose aportaciones en capa delgada.

7.5 Ejecuci�n de juntas.

7.5.1 Transversales.

Se dispondr�n juntas de trabajo transversales al final de cada jornada, o siempre que el proceso constructivo se interrumpa durante un tiempo superior al plazo de trabajabilidad de la mezcla. Si no se utilizasen retardadores de fraguado, deber� disponerse una junta siempre que la detenci�n sea superior a dos horas.

Las juntas de trabajo se cortar�n de forma que su borde quede perfectamente vertical.

7.5.2 Longitudinales.

Cuando se trabaje por franjas, la puesta en obra se organizar� de forma que no sea necesaria la disposici�n de juntas de trabajo longitudinales.

Para ello, la uni�n de dos franjas contiguas se realizar� dejando sin compactar un cord�n longitudinal con una anchura del orden de 50 cent�metros, el cual se compactar� al ejecutar la segunda franja.

7.6 Curado.

Terminada la capa de hormig�n compactado, se proceder� a la aplicaci�n de un riego de curado. Podr�n usarse productos especiales a base de pol�meros, que aseguren no s�lo una adecuada retenci�n de la humedad, sino tambi�n un endurecimiento de su superficie: Su dotaci�n m�nima ser� de 400 gramos por metro cuadrado. Tambi�n podr�n usarse emulsiones ani�nicas con un pH no inferior a cinco, con una dotaci�n m�nima de bet�n residual de 600 gramos por metro cuadrado. Las anteriores dotaciones podr�n ser modificadas, en caso necesario, por el Director de las obras.

Se verter� una cantidad suplementaria de producto de curado en las juntas de trabajo hasta conseguir su obturaci�n.

En la aplicaci�n de la emulsi�n se seguir�n las prescripciones del art�culo 530 del pliego de prescripciones t�cnicas generales. En un plazo m�ximo de cinco minutos desde la aplicaci�n de la emulsi�n se proceder� a la extensi�n sobre la misma de arena 2/6 con una dotaci�n comprendida entre cuatro y seis litros por metro cuadrado.

Estas operaciones se efectuar�n antes de transcurridas doce horas desde el final de la compactaci�n. En tiempo c�lido y seco el Director de las obras podr� reducir este plazo.

La capa de hormig�n compactado as� tratada podr� abrirse al tr�fico una vez producida la rotura de la emulsi�n. La capa de rodadura no se pondr� en obra antes de transcurridos siete d�as, recomend�ndose alargar este plazo hasta uno o dos meses, especialmente en tiempo fr�o.

8. TOLERANCIAS DE LA SUPERFICIE ACABADA

La regularidad superficial de cada lote de hormig�n compactado se controlar� dentro de las veinticuatro horas siguientes a su ejecuci�n.

Cuando el incumplimiento de las tolerancias sea debido exclusivamente a la existencia de puntos altos, �stos podr�n eliminarse por abrasi�n con discos de diamante.

El espesor de la capa de hormig�n compactado se comprobar� mediante la extracci�n de testigos cil�ndricos, con la frecuencia y en los puntos que se�ale el Director de las obras. Dicho espesor no deber� ser en ning�n punto inferior en m�s de 15 mil�metros al prescrito. Si se rebasase esta tolerancia, se extraer�n testigos m�s pr�ximos, para delimitar la zona rechazada.

Los orificios de los sondeos ser�n rellenados con hormig�n de la misma calidad que el empleado en el resto de la capa, el cual ser� correctamente compactado y enrasado.

Las desviaciones en planta respecto de la alineaci�n te�rica no deber�n ser superiores a cinco cent�metros.

9. LIMITACIONES DE LA EJECUCION

El hormig�n compactado se ejecutar� cuando las condiciones ambientales permitan esperar que no se producir�n heladas durante su per�odo de endurecimiento. En caso de lluvia, deber�n suspenderse las operaciones.

10. MEDICION Y ABONO

El hormig�n compactado se abonar� por metros c�bicos realmente construidos, medidos con arreglo a las secciones-tipo que figuran en los planos. No se abonar�n las operaciones necesarias para reparar las superficies que acusen irregularidades superiores a las tolerables o que presenten aspecto defectuoso.

Los riegos de curado se abonar�n seg�n lo previsto en el art�culo 530 del pliego de prescripciones t�cnicas generales.

11. CONTROLES DE FABRICACION Y PUESTA EN OBRA

11.1 Control de fabricaci�n.

Se comprobar� la humedad de la mezcla un m�nimo de cinco veces al d�a.

Dos veces al d�a se comprobar�n la granulometr�a, especialmente el contenido de finos, y el contenido de conglomerante.

Se llevar� asimismo un control del consumo medio de conglomerante.

11.2 Control de puesta en obra.

11.2.1 Compactaci�n.

Se referir� este control al procedimiento y n�mero de pasadas aprobados en el tramo de prueba. Se utilizar�n, siempre que sea posible, equipos gr�ficos de registro continuo instalados en los compactadores, para controlar su velocidad de avance, la frecuencia de la vibraci�n, el tiempo de trabajo y la distancia recorrida.

11.2.2 Densidad.

Se efectuar� una medici�n en emplazamientos aleatorios, con una frecuencia m�nima de una medida por cada 100 metros cuadrados de superficie de capa, recomend�ndose el empleo de sondas nucleares.

11.2.3 Humedad �in situ�.

Se efectuar�n medidas en emplazamientos aleatorios, en correspondencia con las efectuadas en el control de fabricaci�n. Las zonas donde manifiestamente se hubiera producido un incidente se corregir�n debidamente.

Si se produjeran desviaciones muy frecuentes, superiores a las tolerables, a juicio del Director de las obras, se reforzar� el control al d�a siguiente.

11.2.4 Espesores.

Cada diez metros de extendido deber� realizarse, sobre el material sin compactar, un control de espesor mediante hinca de un clavo con escala, teniendo en cuenta la disminuci�n que sufrir� el material al compactarse.

11.2.5 Tiempo de manejabilidad.

Deber� controlarse la temperatura en el extendido y, seg�n los ensayos previos, dosificar el retardador.

Cuando as� lo indique el Director de las obras, se proceder� al control del tiempo de manejabilidad del hormig�n seco, por el m�todo de la medida del tiempo de propagaci�n del sonido u otro m�todo aprobado por aqu�l.

11.2.6 Curado.

Se controlar� que la superficie del hormig�n compactado permanece constantemente h�meda antes de la extensi�n del producto de curado.

Se realizar� un control diario, como m�nimo, de la dosificaci�n del producto de curado, mediante placa de 700 mil�metros en cuadro.

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